Ruta por la Toscana y Umbria Parte I

El viaje de este verano surgio totalmente por casualidad. Me apetecía hacer algo con mi hermana, poder pasar tiempo juntas y disfrutar de paisaje, cultura y gastronomía a nuestro ritmo. Primero elegimos como destino el Transiberiano, un plan demasiado ambicioso. Después pensamos en el Camino de Santiago, demasiados peregrinos en verano. Y así, de pronto, surgió la posibilidad de la ruta por la Toscana y Umbria haciendo el Camino de San Francisco de Asís. Sabíais que existe dicha ruta? No? Pues yo tampoco. A continuación os cuento un poco más sobre el mismo.

San Francisco de Asís, como su nombre indica, nació en Asís, un pueblo de Umbria. De allí, recorrió varios lugares predicando y fudando las órdenes de los franciscanos y de las clarisas.

El Camino de San Francisco de Asís recorre los lugares que el santo visitó y consta de dos rutas: la ruta del norte y la ruta del sur. La primera comienza en el Santuario de la Verna, en la Toscana, y la segunda en Roma. Ambas terminan en Asís, en Umbria, ciudad donde está enterrado el santo.

Para saber más sobre las rutas os aconsejo que visitéis la página de la Via de Francisco. Encontraréis todas las etapas detalladas, lugares donde pedir la credencial del peregrino y mucha más información.

Por cuestión de tiempo, fechas y precios decidimos que nuestro viaje comenzaría y terminaría en Bolonia, por lo tanto, haríamos la ruta de La Verna a Asís. También teníamos claro que no podríamos caminar todas las etapas porque algunas de ellas son demasiado largas y duras. Seamos sinceros, ninguna de las dos está en condiciones físicas de afrontar caminatas de 36 kms.

Finalmente, después de darle muchas vueltas a la cabeza y a Google maps, nuestra ruta quedó así:

  • Bolonia
  • Florencia
  • Arezzo
  • della Verna
  • Pieve Santo Stefano
  • San Sepolcro
  • Citerna
  • Cittá di Castello
  • Perugia (fue un cambio in sito )
  • Gubbio
  • Valfabbrica
  • Asis

Día 1 Bolonia

Mi hermana llegó a Bolonia a media mañana, recogió las llaves y dio una vuelta por la ciudad. Yo llegué ya de noche después de casi 10 horas de viaje en tren. Como ya era tarde, yo ya conocía la ciudad y estaba cansada no me quedaron muchas energías para paseo.

Fuimos a cenar a un restaurante que varios amigos me habían recomendado: La Ostería Dell´Orsa. Este local suele ser muy demandado y es normal que haya que esperar cola. Cuando llegamos había bastante gente, el camarero nos tomó el nombre y a los 10 minutos ya estábamos dentro cenando.

Para comer aquí la cosa funciona de la siguiente manera: te asignan sitio en una de las mesas que compartirás con más comensales, haces tu pedido y, cuando terminas de comer pagas en la caja que hay a la entrada.

A mí me pareció un local con un ambiente agradable, concurrido, con camareros amables y una comida buenísima. Os recomiendo la pasta al ragú, de las mejores que he probado.

La cena fue abundante pero aún quedaba un poco de sitio para un gelato y tiempo para una corta visita a la plaza principal.

Si visitáis Bolonia, ciudad que recomiendo totalmente, podéis encontrar más información en los siguientes blogs:

 

  • Día 2 Florencia

Nuestro tren salió a las 8 de la mañana y 35 minutos después ya estábamos en Florencia. Por suerte nuestro alojamiento nos dio la posibilidad de dejar nuestra mochilas y asi poder visitar la ciudad sin equipaje. Es algo que os recomiendo que hagáis: preguntad siempre si es posible hacer el check-in antes y, en caso de que no, si es posible dejar el equipaje. 

Una vez libres de peso era hora de explorar la ciudad no sin antes reponer fuerzas con un capuccino y un panini. 

Qué ver en Florencia en un día?

No hay ni que decir que Florencia es una ciudad con un patrimonio artístico inmenso y que tiene tanto que ver que un día no da para verlo todo. Esta riqueza cultural hace, a su vez, que 24 horas den para mucho y que simplemente el hecho de pasear por sus calles ya sea un experiencia increíble. 
A continuación os contaré cómo fue nuestra visita de un día y así podéis haceros una idea, más o menos realista, de lo que de verdad da tiempo a ver. Tened en cuenta que nosotras nos pusimos en marcha sobre las 9.30, que hicimos una pausa para descansar al mediodía porque el calor era insoportable, y que terminamos en nuestro hotel a eso de las 23 horas. 

Basílica de Santa Maria Novella

Esta iglesia se encuentra en el camino entre la estación de trenes y el centro por lo que es muy probable que paséis por ella.  Nosotras no entramos porque estaba cerrada pero es una de las iglesias góticas más importantes de Toscana y su exterior es precioso. El edificio consta de la iglesia, de un convento y de un claustro. 

Para más información aquí os dejo la página web

Horarios
Periodo de lunes a jueves viernes sábados y días anteriores a fiestas religiosas domingo y días festivos
de octubre a marzo 09:00-17:30 11:00-17:30 09:00-17:30 13:00-17:30
de abril a junio 09:00-19:00 11:00-19:00 09:00-17:30 13:00-17:30
de julio a agosto 09:00-19:00 11:00-19:00 09:00-18:30 12:00-18:30
septiembre 09:00-19:00 11:00-19:00 09:00-17:30 12:00-17:30
Precios

Entrada normal                      7,5 €
Menores de 11 años             gratis
Niños entre 11 y 18               5 €

Más información sobre Santa María Novella 

Basílica de San Lorenzo

Muy cerca de Santa María Novella y en dirección encontraréis la Basílica de San Lorenzo. Este templo es el más antiguo de la ciudad y fue, durante siglos, catedral de Florencia. Nosotras no entramos porque íbamos con las mochilas pero he visto del interior y es una maravilla.

La entrada cuesta unos 8€ y podéis comprarla con antelación para ahorraros colas. Aquí tenéis la página web. 

Duomo

Probablemente sea el edificio más emblemático de la ciudad. Tengo que decir que, girar la esquina y toparse con esta maravilla pone los pelos de punta. 

El nombre oficial es Santa Maria die Fiore y es una construcción del siglo XVIII y está formada por varios edificios. Por una parte la iglesia en sí con la famosa cúpula de Brunelleschi, la torre o Campanile y el Baptisterio. 

La entrada al Duomo es sí gratuita pero si quieres acceder a las otras partes, tales como la cúpula, tendrás que comprar un abono. 

Para más información sobre las distintas entradas y  sus precios con visitas guiadas os recomiendo visitar esta página

Si preferís visitar el complejo religioso por vuestra cuenta podéis comprar los tickets aquí

 

Cuando adquieres una entrada tiene que seleccionar no sólo el día sino también la hora. Si tenéis poco tiempo en la ciudad es importante que compres tus entradas cuanto antes para asegurarte primero, que tu fecha está libre, y segundo, que la hora de visita que te interesa también sea posible. 

Nosotras pensamos que una buena forma de evitar las horas de más calor sería visitando el Duomo. Por eso compramos las entradas a la 1:30. Tienes que saber, aunque tengas una hora asignada, tendrás que hacer cola. Esta suele avanzar con rapidez y, por suerte, está en la sombra del templo 🙂

El precio de la entrada incluye la visita a la iglesia, la subida a la cúpula, el Campanile, el Baptisterio y el museo de Santa Reparata. Santa Reparata era una iglesia construida en el S. VII sobre la cual se construyó el actual Duomo. Para visitar estos edificios no tienes hora asignada por lo que puedes verlos cuando quieras. 

Merece la pena pagar este abono? Por supuesto! Subir a la cúpula es increíble y algo que no debes perderte. Admirar la cúpula desde cerca, ver la inmensidad del templo desde las alturas y los tejados de Florencia bien merecen los cientos de escalones que tendrás que subir. 



Porque, ya te digo que la subida no fue fácil. Las escaleras y pasillos son muy angostos y hay que compartirlos con la fila de gente que sube y la que baja. Lo bueno es que hay ventanas donde entra fresco, hay recovecos donde hacer una pausa y que puedes ir a tu ritmo. 

El último tramo de subida sí que tiene una vía para los que suben y otra para los que bajan. 

El Campanile

Después de visitar la cúpula tocaba volver a subir a la torre de la campana, un edificio que está separado del Duomo pero que pertenece al mismo. 


Nosotras estábamos bastante cansadas y hacía muchísimo calor. No había energía para subir 414 escalones así que nos conformamos con la mitad que fueron más que suficientes para admirar el Duomo desde las alturas. 
Para visitar el Campanile no hicimos cola y había mucha menos gente que el cúpula.

El Baptisterio

El Baptisterio se encuentra frente al Duomo y se cree que está construido sobre las ruinas de un templo romano. Está dedicado a San Juan Bautista y era el lugar donde se bautizaban a todos los florentinos hasta el S. XIX. 


Mercado Central

Este mercado tiene una parte exterior y otra interior. La primera son puestos principalmente de artesanía (muchos de ellos trabajo en piel) y rodean el edificio del mercado. 

La interior es, para mí, la más interesante. Por un lado tienes en la planta baja todo tipo de productos locales como verduras, frutas, quesos, carnes, pescado, etc. Y, por otro lado, arriba encontrarás bares con comida asiática, fritura, ensaladas, pasta y pizzas. 

La cosa funciona así. Pides tu comida en el puesto que más te guste, se sientas en una mesa y esperas a que el camarero te tome nota de la bebida. Nosotras probamos la fritura de verdura que no estaba muy bien y unos ñoquis que estaban deliciosos. Advierto que la bebida es un poco cara pero, como ya nos dimos cuenta más adelante, beber cerveza en Italia no es barato. 

El mercado abre sobre las 12:00 y cierra a las 23:00. Para nosotras fue una buena opción para comer fresco, rico y barato. 

Piazza della Signiora

Quizás sea una de las plazas emblemáticas de Italia y una donde puedes pasar horas admirando edificios como el Palazzo Vecchio, la Loggia die Lanzi, Fontana de Neptuno y, como no, una copia del David de Miguel Angel.




Si decidís no entrar en el Palazzo Vecchio os recomiendo que, al menos, entréis al patio. 

tip: Justo en la pared exterior izquierda del Palazzo hay una fuente donde poder beber agua y rellenar vuestras botellas. 

Galeria de los Uffizi

Este museo, Construido por Cósimo de Medici en el S. XVI, fue en un principio destinado a servir como oficinas y centro de negocios. En la actualidad es uno de los museos más importantes y más visitados de Italia.

Tanto es así que cuando quise sacar las entradas la galería estaban agotadas. Al menos nos pudimos recorrer el cortile un patio interior decorado con esculturas de famosos artistas. 

Si tenéis mucho interés en visitarla os recomiendo que compréis las entradas con la mayor antelación posible. Aquí os dejo la página web oficial donde adquirir los tickets y contratar visitas guiadas. 

Ponte Vecchio

Si camináis por el patio interior de la Galeria Uffizi llegaréis al río Arno y tendréis unas preciosas vistas del «puente viejo» que fue construido en el año 1345. En un principio su misión era servir de defensa pero con el tiempo se fueron instalando negocios y hoy en día encontraréis, sobre todo, tiendas de joyas. 

Las calles junto al puente estaban llenas de gente pero una vez que lo cruzamos todo se volvió más tranquilo y pudimos callejear por la zona casi a solas. 

Pasamos por el Palazzo Pitti y acabamos en la plaza junto a la Basílica del Santo Spirito. Aquí había muy buen ambiente y terminamos cenando en uno de los restaurantes.  

Piazza de la Repubblica

Esta plaza se encuentra en el antiguo fórum romano, en la intersección de dos de las avenidas más concurridas de Florencia: Via di Roma y Via del Corso. Ambas avenidas albergan tiendas de marcas internacionales y cadenas de ropa.

En la plaza de la República hay varios bares con terrazas, algunas tiendas, un quiosco y una farmacia. Se supone que la oficina de turismo está muy cerca pero por más vueltas que dimos nos fue imposible dar con ella. Si alguien la encuentra por favor que diga en los comentarios donde está.

Lo que sí que es fácil de localizar es este precioso carrusel.  Esta vez iba de viaje sin mis hijas si no, estoy segura de que habríamos dado una vuelta en él. 
Plaza de la Republica Florencia

 

     
     
     
     
     
     

Biblioteca Oblate

Buscando en internet sitios menos concurridos de Florencia encontré fotos de la Biblioteca Oblate y me la apunté como visita obligada. Está a unos pocos metros del Duomo, en una calle muy tranquila, y es un sitio que os recomiendo.

Es una biblioteca pública con un patio que parece un claustro, una sección infantil muy chula y aulas para consulta y estudio. Lo mejor es la terraza, por sus vistas son así de increíbles:

La cafetería tiene bebidas, cafés, sándwiches y algunos platos para comer. Nosotras tomamos unos batidos que estaban muy ricos y refrescantes.

Si preferís estar fuera también hay terraza donde poder tomar vuestro pedido y disfrutar de vistas privilegiadas a la catedral.

Tened en cuenta que esta librería se usa como tal, es decir, la gente va allí a leer y a estudiar, así que no olvidéis de ser respetuosos y tratad de no hablar muy alto.

Bueno, con esto acaba lo que fue nuestro día por Florencia. Hay mucho que nos quedó por hacer y, como ya he dicho, un día es muy poco tiempo para todo lo que esta hermosa ciudad ofrece. Aún así creo que el día dio bastante de sí. Aprovechamos al máximo siempre yendo a nuestro ritmo sin agobios.

Espero que os haya gustado este post y que os sirva para vuestros futuros viajes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *