Mercadillo de Navidad de Passau

Passau es una ciudad alemana casi en la frontera con Austria famosa por ser «la ciudad de los tres ríos«: el Inn, de aguas verdes; el Danubio, azul, y el Ilz, de color negro. Además tiene una catedral preciosa cuyo órgano es el órgano de catedral más grande del mundo. El centro de la ciudad es peatonal, tiene un casco antiguo muy bonito y el paseo a lo largo de los ríos es muy agradable. Por eso casi cada vez que recibo visita vamos a pasar el día allí. A todos les hace también mucha ilusión decir que han estado en Austria y en Alemania en un día 🙂

Desde que vivo en Austria he ido a Passau en casi todas las épocas del año menos en Navidad. Y este diciembre no quería volver a perder la ocasión de conocer el mercadillo de Navidad. Aprovechando que teníamos puente y , sabiendo que en Alemania no iba a ser festivo (por lo menos en Bavaria) decidimos poner rumbo a nuestro país vecino.

Si llegas por tren puedes ir caminando al centro sin problemas. No está lejos y hay mucho ambiente. Si llegas en coche puedes aparcar o bien cerca de la estación (unos 4€ por todo el día) o bien cerca del centro (1€ por hora).

Lo primero que hicimos fue comer. Sea festivo o no nuestro ritmo gastronómico no varía y sea el día que sea nos da hambre a la misma hora. Para mí unos de los mejores sitios para comer en Passau es, sin duda, el Café Duft  Un ambiente acogedor, buen servicio, una de las mejores cremas de calabaza que he probado y unas tartas que te ponen el nivel de azúcar a cien. Si queréis comer tranquilos, lejos del frío, os recomiendo esté sitio. Ahora bien…entre nosotros, lo suyo es ir al mercadillo y disfrutar con la amplia oferta.

Después nos fuimos caminando por la zona peatonal dirección a la plaza de la Catedral que es la parte más comercial con todo tipo de tiendas.

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La plaza de la Catedral está en alto, la subida no es muy empinada pero nuestra peque se había quedado dormida en el carro. Y…ya pesa bastante como para ir empujándola por una cuesta empedrada. Cambiamos de rumbo y acabamos en un parque a la orilla del río donde D. disfrutó de un rato de escalada y juegos.

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Ya empezaba a hacer frío cuando llegamos a la parte alta de la ciudad donde las calles son más estrellas y las tiendas más artesanales.

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Y por fin llegamos al tan esperado mercadillo. ¿Y qué me pareció? ¡Pues me encantó! Los puestos son sencillos y nada cursis o recargados (que no quita que también me gusten este tipo :- ). Me parece que conserva un estilo muy tradicional con productos artesanales y característicos de esta época. Hay suficientes puestos de punsch (vino caliente), de salchichas de medio metro de largo y, para los dulceros, desde crépes hasta fondúe de chocolate. Para los peques hay dos carruseles donde dar un par de vueltas. Y todo esto con la preciosa catedral de fondo.

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El mercadillo de Passau tal vez no sea de los más espectaculares de Alemania. Sobre todo si se compara con los de Colonia, Nuremberg o Múnich. Pero si estás cerca y puedes incluirlo en tu ruta navideña seguro que no te decepciona.

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