Great Ocean Road II

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La segunda etapa de la ruta fue, sin duda, la más espectacular porque es cuando empezamos a ver los grandes pináculos de piedra. Aunque los más famosos son los llamados 12 Apóstoles hay otros que me parecieron aún más bonitos.
En algunas partes se puede acceder a la playa (si la marea está baja) y verlos un poco más de cerca. Recomendado llevar a mano ropa de respuesto porque las olas son muy altas.

Pero la mayoría se ven desde plataformas llenas de turistas. Los autobuses llenos de visitantes paran en los principales miradores y es muy dicífil tener un momento de verdadera tranquilad para disfrutar del paisaje. Y menos para hacerse una foto sin que nadie salga.

Al final con o sin gente merece la pena ver esta maravilla.

 

Como ya he dicho, a lo largo de la ruta hay muchos más pináculos que ver. Para acceder a ellos hay que dejar el coche en el aparcamiento y andar un poco. A nosotros nos hizo mucho calor ese día así que fuimos a todas partes con la botella de agua porque, además, no hay ningún quiosco o bar.

Algunos de estos pedruscos tienen nombres como la “Cuchilla” otros como el “London Bridge”. Casi todos tienen carteles donde te explican un poco el por qué del nombre o alguna historia relacionada con el lugar.

Ese fue un día realmente genial pero apenas el principio de nuestro viaje. Aún teníamos mucho más por descubrir.

 

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