Great Ocean Road I

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Una de las visitas obligadas en Australia es la Great Ocean Road. Esta ruta, de 273 kms de longitud, se encuentra en el estado de Victoria entre las localidades de Geelong y Warrnambool. Fue construida por soldados después de la Primera Guerra Mundial sobre un antiguo camino ya usado por los aborígenes.
sitas casi obligadas en Australia es la

Aunque hay rutas en autobús y viajes organizados lo mejor es recorrerla con la libertad que te da un vehículo propio. Hay muchos puntos donde parar para admirar la costa, hay faros, rutas a cascadas, parques donde hacer descansos, etc.

Nosotros no teníamos tanto tiempo porque queríamos volver a Melbourne así que no llegamos hasta el final pero creo que vimos lo más importante. Para ello dedicamos dos días.

Nuestra primera parada fue Bells Beach, una playa espectacular para hacer surf.


Después paramos en Aireys Inlet. Allí hay un parque bastante gracioso para los peques pero lo mejor es el faro y las vistas desde arriba.

Ese día estaba cerrado pero tienen visitas guiada que, como podéis ver, es posible pagar con tarjeta.

El camino hasta el faro es fácil de hacer, es de arena y gravilla.

A partir de aquí es donde la carretera de verdad transcurre casi en el mar y se vuelve más sinuosa. Cada curva ofrece un paisaje aún más bonito que el anterior. Aunque es estrella y serpenteante es fácil de conducir por ella porque hay muchas zonas de adelantamiento (el coche que va más despacio se «mete» en una especie de arcén para dejar pasar a los vehículos más rápidos). Además hay miradores donde parar y disfrutar.

A pocos kilómetros de Aireys Inlet encontramos un cartel de una cascada así que paramos para ver.

El camino es una pasarela de madera con una primera parte de escaleras, una segunda entre maleza y una tercera entre bosque. Está muy bien marcado y nuestra nena lo hizo sin problemas. Eso sí, jugamos al lobo feroz todo el rato porque estaba poco motivada con andar.

 

 

Después de una media hora «persiguiéndonos» el lobo, de escondernos en las rocas, de ver lagartijas…llegamos a la cascada.

Ese puntito azul es mi hija que es una aventurera y decidió ir de escalada. Aunque su papá estaba a menos de dos metros en cuento hice la foto le grité como loca que ya era hora de bajarse.

Después de aquí fuimos al Bimbipark  un camping donde puedes dormir bajo árboles con koalas. Por desgracia sólo vimos dos koalas de los muchos que, se supone, viven allí. Lo que sí que había eran cacatúas y unos pájaros rojos preciosos (soy malísima para los nombres de las aves).

Por cierto, estos pajaritos están acostumbrados a los visitantes y cuando te descuidas se posan en tu hombro.

Más adelante, en Apollo Bay, la carretera deja la costa y se interna en el Great Otaway National Park. En este parque también hay un faro «de visita obligada» al que no fuimos porque era bastante desvío y se nos hacía un poco tarde. El único alojamiento en el parque está al lado de dicho faro y nuestra aplicación (wikicamps Australia) nos indicaba que había una zona donde era posible acampar por una noche. Esta zona resultó ser poco más que una explanada.

Pero el camino hasta allí fue increible. y ¡lleno de canguros! Ni que decir tiene que en cuanto oscureció ni se me ocurrió salir de la caravana por si a un canguro le daba por saludarme con una patada en el…trasero.

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