Eslovaquia. Razones para ir.

Una de las cosas que más me gusta de vivir en Austria es que estoy en el «casi» centro de Europa. Digo casi porque el lugar exacto se lo disputan países como Estonia, Lituania, Bielorrusia, Austria y Hungría. Pero, vamos, que puedo decir que vivo en un sitio muy estratégico: rodeada de ocho países.

Cuando buscaba destinos para este verano me venían a la mente Tailandia, Cuba, Perú, Japón…todo en la otra punta del mundo. Todos exóticos, fantásticos, preciosos. Pero también me venían a la mente horas largas de avión, calor húmedo, vacunas, calles llenas de gente…y todo esto con las dos peques. Así que pensé que tenía dos opciones: hacer un viaje por España aprovechando que estaríamos en julio o por alguna parte fresquita de Europa. Y, como soy poco amiga del calor…ganó la segunda opción.

Como decía al principio, vivimos a pocas horas de países como Alemania, Chequia o Italia y esta ventaja hay que aprovecharla. Y el este nos encanta. Para nosotros son igual de exóticos que la China, porque sí, están ahí al lado, son de Europa, tenemos historia y lazos comunes pero, aún así, tienen algo que les hace especial, extraños, intrigantes.

Desde aquí os animo a visitarlos y, concretamente, os cuento un poco más de Eslovaquia.

  • Hay pocos turistas patrios.De hecho ha sido la primera vez que en un viaje no coincido con ningún español. Tengo que aclarar que no pasamos por Brastilava, la capital, donde seguro que la cosa es distinta. Ah, y tampoco quiero que penséis que éramos los únicos turistas. En Eslovaquia encontramos muchos locales, checos y polacos y en algunas estaciones de montaña las colas para subir a los telecabinas eran larguísimas.
  • Es un país pequeño. Ocupa el puesto 130° con sus 49.035 m². Para que os hagáis una idea España es el 52° con 505.370 m² . Con lo cual, al ser pequeño es más fácil para verlo todo o, digamos, bastante. Las ciudades tienen un tamaño mediano, son cómodas de visitar y muchas cuentan con centros peatonales.
  • Las carreteras suelen estar en buen estado. Algunas entre pueblos de montaña o carreteras locales pueden tener un asfalto un poco deteriorado pero se puede circular sin problemas. Hay varias autovias de nueva construcción que están muy bien y donde la velocidad máxima es de 120km. Podéis ver la red de carreteras en este mapa.
fuente https://www.tolltickets.com

 

       Para poder ir por las autopistas y las autovías es necesario comprar una viñeta electrónica. Antes había que imprimir el resguardo pero ya no es necesario. Vuestro vehículo quedará registrado y las camaras colocadas en las autopistas harán la comprobación de que habéis hecho el pago.  Aquí os dejo el enlace: https://www.eznamka.sk/selfcare/home Nosotros hemos visto muchas de esas cámaras y además coches de policía haciendo controlando así que es muy importante que lo hagáis porque si no os pillarán nada más acceder a la vía.

       Podéis ver los precios en este gráfico.

Tipo de vehículo Validez  Cantidad
 

 

SK: Viñeta de 10 días 2015 (para vehículos de hasta 3,5 t)
Válida a partir del día deseado.
10,00€ no disponible en estos momentos
SK: Viñeta de 1 mes 2015 (para vehículos de hasta 3,5t)
Válida durante 30 días consecutivos, incluso aunque correspondan al año siguiente.
14,00€ no disponible en estos momentos
SK: Viñeta anual 2015 (para vehículos de hasta 3,5 t)
Válida desde el 1 de enero hasta el 31 de enero del año siguiente.
50,00€ no disponible en estos momentos
SK: viñeta adicional para el remolque
(para conjuntos de vehículos y remolques con un peso total de más de 3,5t)
no disponible en estos momentos

 

  • Facilidad para encontrar alojamiento. En todas las ciudades, en casi cada pueblo y junto a la carretera siempre encontraréis un hotel o pensión. La palabrá que más veréis por todas partes será «Ubytovanie» que significa precisamente «alojamiento». Así que tenéis la opción de reservar con anterioridad o bien por el camino. Las pensiones que hemos visitado estaban muy bien, nada lujosas, pero todas limpias, cómodas y funcionales. Además, la mayoría tenían un restaurante donde poder comer.
  • Es un país barato. Tanto dormir como comer cuesta menos que en España. Menús del día a 3€, desayunos a 2€, cervezas a 0,80€, habitación cuáduple entre 25 – 40€. Las entradas a atraccciones como piscinas, telecabinas o zonas de juegos, sí que pueden llegar a ser algo más elevadas (24€ por adulto y 1€ por niño en un parque acuático) pero se compensa. Cuando vas en familia ir a países económicos se agradece muchísimo no tener que estar continuamente haciendo cálculos y pensando en la clavada que te están dando.
  • La comida está muy buena. La gastronomía eslovaca tal vez no sea la más variada ni más ligera pero está rica y es para todos los públicos. Sopas, ensaladas, carnes en salsas y una pasta parecida a los gnocchi  que se llama Halušky. Curiosamente los platos principales no suelen ir acompañados de guarnición. Esta tienes que pedirla extra y suele ser arroz cocido, patatas fritas, asadas o cocidas o verdura. Cuando viajas con niños es muy práctico porque si son de comer poco o delicados siempre puedes pedirles un plato de guarnición sólamente.
  • La cerveza. Eslovaquia tiene muy buena cerveza, servida bien fría y barata. Como curiosidad: si pides una clara (cerveza con limón o con Casera) te la servirán con una página como si fuera un mojito o un margarita.
  • Seguridad. En un principio temíamos que intentaran robar el coche porque llevábamos el maletero lleno y las cosas tapadas con una especie de plástico. Pero no hemos tenido ningún poblema. Hemos vuelto con el coche enterito y todos nuestros bártulos. En las calles tampoco hemos tenido sensación de inseguridad ni hemos tenido que estar extremadamente atentos a los bolsos como en otros países.
  • Preparado para el público infantil. Viajar con niños por Eslovaquia ha sido muy fácil. Muchos locales contaban con zona para que los más peques se entretuvieran. Han sido muy amables con ellos y nunca hemos tenido la impresión de no ser bienvenidos. En los alojamientos hay precios especiales para familias. Hay muchos parques donde pueden jugar (incluso en las estaciones de montaña). Se organizan actividades, hay conciertos…en fin, genial.
  • Castillos e iglesias. Hay castillos para todos los gustos: en ruinas, bien conservados, austeros, lujosos, de la Edad Media, más actuales…si sois amantes de este tipo de construcciones lo váis a disfrutar mucho. Por otras parte las iglesias merecen también su atención, sobre todo las que están hechas casi enteramente de madera. Obras de arte.

Bueno y la última y más importante de todas es:  PRECIOSO. Tanto los paisajes como las ciudades y pueblos. Realmente bonito. En mi próxima entrada os enseñaré fotos para que veáis que ni miento ni exagero.

Hasta entonces felices viajes!

 

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