En caravana por Australia y Nueva Zelanda

Nosotros no somos muy dados a ir en coche, de hecho hemos estado 10 años sin tener uno propio. Todos nuestros viajes, con y sin niñas, han sido en transporte público. Tal vez tengas menos libertad porque dependes de horarios y rutas pero también tiene sus ventajas: puedes echarte un sueñecito cuando quieras, disfrutar del paisaje y, sobre todo, hablar con la gente. Cuando empezamos a planificar el viaje por Australia y Nueva Zelanda nos planteamos hacerlo como siempre: en autobús o en tren. Pero pronto tuvimos que desechar esa idea porque era muy caro y porque las conexiones, sobre todo en Nueva Zelanda, no eran muy buenas. Al final nos decidimos por alquilar un vehículo y no uno cualquiera. No. Una caravana!

Nuestra «casa» en Australia.
Nuestra «casa» en Nueva Zelanda.

No quiero ni recordad cuántas páginas consulté y cuántos mails mandé hasta conseguir una buena oferta. Hay muchas compañías y los precios varían bastante. Al viajar con niños hay que tener en cuenta que el modelo no sólo sea para 4 personas sino que también sea posible llevar sillitas.

Algunas compañías te cobran un extra por recoger la caravana en un sitio y devolverla en otro. Otras te regalan un tanque de gas, otras tienes que entregar el vehículo limpio, etc.
Recomiendo leer bien las condiciones y tener muy claro qué incluye el contrato.

Casi todas las empresas de alquiler te dan las caravanas con todo lo necesario. Esto quiere decir:

  • sábanas, mantas y almohadas
  • toallas
  • cubiertos, platos, sartenes, cacerolas, tostador, hervidora de agua
  • cocina de gas y microondas
  • utensilios de limpieza (estropajos, escoba, recogedor, etc)
  • mapas de carreteras (no muy detallados)

En general no hay autopistas de viaje excepto en algunas ciudades como Sidney y Melbourne donde hay que pagar algunos tramos (tipo circuvalación). Una vez sin darnos cuenta nos metimos en una, intentamos hacer el pago por móvil pero no nos conseguimos aclarar cómo hacerlo. Cuando fuimos a devolver la caravana nos pasaron la factura de ese peaje más una multa por haber tardado tanto en pagarla. Llamamos, les explicamos lo que había pasado y !nos perdonaron la multa!

Comparando los dos modelos cada uno tiene sus ventajas y desventajas.

  • Britz tiene la cocina delante con lo cual es más fácil de acceder gracias a la puerta corredera. Además hay más espacio para cocinar.
  • Los niños van mejor situados en la Jucy porque están más cerca (en la Britz van al fondo).
  • La cama de Jucy es más cómoda y fácil de montar.
  • Me parece que hay más espacio para guardar cosas en la Britz.
  • Jucy tiene tele con DVD.
Nuestra Britz
Sin duda ir en caravana fue todo un acierto.
  • Puedes hacer pausas casi en cualquier sitio.

 

 

  •  Puedes cocinar cuándo quieras y casi dónde quieras. En Australia hay muchas zonas para picnics con barbacoas eléctricas, baños, grifo para lavar los platos, así que puedes cocinar en la caravana o en una de estas áreas.
  •  Los campings suelen estar en primera línea de playa y las instalaciones son geniales. Además es incréible ver las «casas rodantes» que tienen algunos.

 

Camping en Bundaberg (Australia)
  •  Abrir la ventana por la mañana y disfrutar de la tranquilidad y las hermosas vistas.
  • En un hotel tienes que recoger la habitación todos los días. En una caravana…digamos que el caos te acompaña un poco más.

 

  • Tu hija se echa unas siestas de campeonato todos los días.

 

  •  Para los niños es una experiencia muy divertida. Mi hija de lo que más se acuerda es de nuestra «campervan» y dice que un día se comprará una.

 

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